El cartel de concierto
El caso de la demo: un grupo, una fecha, una sala, un precio. Es el formato más pedido, y aquel donde la foto del grupo cuenta más que cualquier ilustración inventada.
La foto de tu grupo, de tu puesto o de tu sala pasa por tres nodos Imagen que la convierten en tres carteles, con el nombre, la fecha y el lugar escritos dentro de la imagen: serigrafía en bruto, retro, bloque de color moderno.
Workflow real, resultados reales. Muévete y haz zoom libremente.
Usar este workflowEl workflow real: la foto del grupo cableada a tres nodos GPT Image 2.5 Flare, un tratamiento de cartel por nodo. Los tres carteles son los de la demo, con los mismos músicos.
En resumen
Un concierto en un salón de actos, un mercadillo, un mercado de productores, una fiesta de una asociación: el cartel se hace la víspera, casi siempre en un procesador de textos, y se nota. Este workflow parte de la foto que ya tienes, la del grupo o la del sitio, y saca tres carteles completos con el nombre, la fecha, el lugar y el precio.
Los tres tratamientos no cuentan lo mismo: la serigrafía reduce la foto a dos colores sobre kraft, franca y algo punk; la retro setentera la pasa a bitono naranja y marrón con un letreado redondeado; la moderna deja la foto en color y pone el texto sobre un bloque azul tinta.
No lo confundas con el generador de carteles, que parte de un brief e inventa la ilustración. Aquí ya tienes tu foto, y es ella la que debe permanecer: el grupo que toca el sábado, no un grupo dibujado que se le parece. GPT Image 2.5 Flare escribe las cuatro líneas sin fallos por nueve créditos los tres carteles.
Elige una foto contrastada
Una foto algo tajante funciona mejor que una foto plana, sobre todo en la serigrafía, que la reduce a dos colores. Un escenario iluminado, un cielo franco, un fondo oscuro.
Sustituye las cuatro líneas entre comillas
Nombre, fecha y hora, lugar, precio. Todo lo que va entre comillas después de la palabra «exactamente» se copia tal cual, acentos incluidos.
Sé breve
Un cartel se lee a tres metros. Con cuatro líneas basta, y el resto, el programa, los patrocinadores, el enlace de reserva, va en la publicación que acompaña al cartel.
Genera los tres y relee la fecha
«Generar todo» saca los tres tratamientos. Después relee la fecha y la hora en el render: es la única información cuyo error cuesta algo de verdad.
El mismo canvas, ajustado a necesidades distintas: cada variante son dos o tres líneas de prompt que cambiar.
El caso de la demo: un grupo, una fecha, una sala, un precio. Es el formato más pedido, y aquel donde la foto del grupo cuenta más que cualquier ilustración inventada.
Una foto de la plaza del pueblo o de los puestos del año pasado, y los tres carteles salen con la fecha. El tratamiento de serigrafía da el aire artesanal que le va bien al evento.
Basta una caja de verduras o un puesto fotografiado con luz de día. El bitono retro hace apetecible cualquier producto, cosa que una foto en bruto no siempre consigue.
Bingo, comida, torneo, verbena: la misma mecánica, con la foto del sitio o de la edición anterior. La serie se reconoce de un año a otro si conservas el mismo tratamiento.
Conserva la foto y el tratamiento, y cambia la línea de la fecha y del lugar en cada parada. Tres créditos por cartel, así que una gira de diez fechas cuesta treinta créditos.
Si el evento aún no ha ocurrido y no hay nada que fotografiar, el generador de carteles parte de un brief y fabrica la ilustración por ti.
Una foto sin contraste se convierte en una papilla gris cuando la serigrafía la reduce a dos colores. Elige una imagen donde las formas se recorten con claridad.
Un cartel con ocho líneas ya no se lee a tres metros. Nombre, fecha, lugar, precio, y el resto en el pie de la publicación o en la página del evento.
Sin ella, el modelo reformula el nombre del grupo o traduce la fecha. Con ella, los copia tal cual. Es la palabra que sostiene todo el workflow.
Un cartel pegado con la fecha equivocada es el peor escenario de este workflow, y se resuelve con diez segundos de relectura en el render.
El generador parte de un brief e inventa la ilustración, lo que va bien cuando no tienes nada. Este parte de tu foto y la conserva, lo que va bien cuando el asunto del cartel es una persona, un sitio o un producto de verdad.
Sí, la foto se recolorea o se recorta con el tratamiento, no se redibuja. En la serigrafía queda reducida a dos colores, así que los rasgos se simplifican: es el principio de la serigrafía, no un defecto del modelo.
El render tiene unos mil píxeles de ancho, suficiente para un A4 o para compartirlo online. Para un A3 pegado en la calle, pasa el render por el nodo Mejorar, que lo amplía sin reinventar el texto.
Nueve créditos, tres por cartel. Rehacer solo el que te quedas, con otra fecha, cuesta entonces tres créditos.
Sí, como para cualquier publicación: el workflow no cambia nada del derecho a la propia imagen. Los músicos de la demo son inventados, precisamente para no tener que planteárselo.
Un modelo de imagen siempre redibuja un poco un logo. Genera el cartel sin él y luego coloca el logo al píxel en tu herramienta de montaje o de retoque.
El vertical de los tres carteles funciona en story y en publicación. La guía sobre formato y resolución da los tamaños que espera cada red.
Sí, en los catorce del sitio. Da las líneas en el idioma que quieras e indícalo en la consigna, exactamente como la demo lo hace en francés.
El cartel de tu evento, a partir de tu foto
Usar este workflowCuenta gratuita, sin tarjeta bancaria. El workflow se abre ya rellenado en tu canvas.