La tarjeta minimalista
Foto arriba, nombres en mayúsculas finas, un filete, la fecha y el lugar en muy pequeño. Es la maquetación más atemporal de las tres, y la que mejor perdona una foto mediocre.
Tu foto de pareja pasa por tres nodos Imagen que la convierten en tres invitaciones, con los nombres, la fecha y el lugar escritos limpiamente en la imagen: tarjeta minimalista, save the date a página completa, marco floral.
Workflow real, resultados reales. Muévete y haz zoom libremente.
Usar este workflowEl workflow real: la foto de la pareja cableada a tres nodos GPT Image 2, una maquetación por nodo. Las tres tarjetas son las de la demo, con los nombres y la fecha escritos dentro de la imagen.
En resumen
Una invitación de boda se juega en cuatro líneas: dos nombres, una fecha, un lugar. El resto es maquetación, y es justo lo que te cobra una imprenta online. Este workflow parte de vuestra foto de pareja y saca tres tarjetas completas, texto incluido, que solo hay que releer antes de mandarlas a imprimir.
Las tres maquetaciones no se parecen: una tarjeta marfil minimalista con la foto arriba y los nombres en mayúsculas finas, un save the date a página completa donde la foto ocupa toda la tarjeta, y una tarjeta enmarcada con acuarelas de eucalipto y la foto en medallón. Tres familias de gusto, tres maneras de anunciar lo mismo.
Aquí el texto ES el producto: unos nombres mal formados hacen una tarjeta inservible. Por eso el workflow funciona con GPT Image 2, el modelo del catálogo que mejor escribe una frase corta con sus acentos, como explica el artículo sobre las manos y el texto. Las tres tarjetas cuestan veinticuatro créditos.
Elige una foto nítida y luminosa
Los dos, encuadrados hasta medio muslo, en exterior si es posible, sin más personas en el campo. Es la foto que reutilizan las tres tarjetas, cada una a su manera.
Sustituye las menciones entre comillas
Nombres, fecha, lugar: todo lo que va entre comillas en la consigna se copia tal cual en la imagen. Escríbelos exactamente como los quieres, acentos y ampersand incluidos.
Sé breve
Una tarjeta lleva cuatro líneas, no un párrafo. Cuanto más texto añades, más deforma las letras el modelo: los detalles prácticos van en una tarjeta aparte o en vuestra web.
Genera y relee letra a letra
«Generar todo» saca las tres tarjetas. Después relee cada nombre y cada cifra de la fecha en el render: es la única comprobación que cuenta antes de imprimir.
El mismo canvas, ajustado a necesidades distintas: cada variante son dos o tres líneas de prompt que cambiar.
Foto arriba, nombres en mayúsculas finas, un filete, la fecha y el lugar en muy pequeño. Es la maquetación más atemporal de las tres, y la que mejor perdona una foto mediocre.
La foto ocupa toda la tarjeta y el texto se posa encima en letra manuscrita. Se envía un año antes, muchas veces por mensaje, y solo necesita dos informaciones.
Una orla de eucalipto y flores secas pintada a la acuarela, con la foto en medallón en el centro. Es la versión más cálida, y la más cercana a las papelerías de boda.
La misma línea gráfica con otro texto: coge una de las tres tarjetas y cambia las líneas entre comillas para anunciar la comida, la hora o cómo llegar.
La misma maquetación con una foto de la ceremonia y dos líneas de gracias. Los invitados reciben una tarjeta que recuerda a la de la invitación, y la serie se sostiene.
Nada en el workflow es exclusivo de una boda. Cambia la foto y las cuatro líneas, y la mecánica sigue siendo la misma para cualquier anuncio impreso.
Por encima de cuatro o cinco líneas, las letras se deforman y la tarjeta queda inservible. El detalle práctico va en una tarjeta aparte, nunca en la invitación principal.
Sin ellas, el modelo reformula vuestros nombres o traduce la fecha. Lo que va entre comillas se copia tal cual: es la regla que sostiene todo el workflow.
Si hay tres personas en la foto, habrá tres en la tarjeta, y a menudo una más. Da una foto en la que estéis los dos solos, sin nadie al fondo.
Una letra que falta en cien ejemplares cuesta cien ejemplares. Relee cada nombre y cada cifra en el render, no en la consigna.
En una frase corta dada entre comillas sí, acentos incluidos, como enseñan las tres tarjetas de la demo. Reléelo de todos modos: un modelo de imagen siempre puede equivocarse de letra.
En una invitación la foto es un medallón y no un retrato de estudio, y eso es lo que este modelo sabe hacer. Si el parecido cuenta más que el texto, pasa el nodo a Nano Banana Pro.
Sí, teniendo en cuenta que una imprenta suele pedir sangrado y una resolución concreta. El nodo Mejorar amplía la tarjeta sin reinventar el texto, y eso basta para la mayoría de los formatos.
Veinticuatro créditos, ocho por tarjeta. El nivel estándar basta: probado el 10 de septiembre de 2026, el nivel alto no lo hace mejor ni en el texto ni en las caras y cuesta casi cuatro veces más.
Sí, descríbela en la consigna: papel marfil o blanco, tinta antracita o terracota, flores rosas o azules. La foto, en cambio, sigue siendo la del nodo Media.
Los renders salen en formato vertical, cercano al 10 x 15. Para un formato exacto impuesto por la imprenta, recorta el render o pídele los márgenes antes de generar.
Sí, en los catorce del sitio. Da la frase en el idioma que quieras e indícalo en la consigna, exactamente como hace la demo en francés.
No. Una foto de móvil nítida, hecha a última hora del día con un fondo sencillo, basta de sobra una vez reducida al tamaño de un medallón en la tarjeta.
Crear tu invitación de boda con IA
Usar este workflowCuenta gratuita, sin tarjeta bancaria. El workflow se abre ya rellenado en tu canvas.