El CV sobrio
Banda azul marino, secciones limpias, mucho blanco. Es el que vale para todo, de la banca a la administración, y del que menos se arrepiente uno seis meses después.
Tu foto de carnet pasa por tres nodos Imagen que la convierten en tres CV de una página, con el texto incluido: sobrio con banda lateral, gráfico a dos columnas, creativo con bloque de color. El workflow se ve aquí sin cuenta.
Workflow real, resultados reales. Muévete y haz zoom libremente.
Usar este workflowEl workflow real: el retrato cableado a tres nodos GPT Image 2.5 Flare, una maquetación por nodo. Los tres CV son los de la demo, con el texto y las secciones escritos dentro de la imagen.
En resumen
El contenido de un CV se decide en una hora, la maquetación se arrastra durante tres noches. Este workflow le da la vuelta: entran tu foto y tu texto, y salen tres maquetaciones completas de una página, con las secciones, las fechas y los puestos ya compuestos. Miras cuál se te parece antes de dedicarle tiempo.
Las tres no apuntan a los mismos puestos: la sobria de banda azul marino vale para todo y no choca a nadie, la gráfica a dos columnas respira y pone las competencias enfrente, y la creativa de bloque terracota se nota y encaja en un oficio donde notarse forma parte del trabajo.
Una cosa que conviene saber antes de usarlo: el render es una IMAGEN, no un documento. Un CV enviado en JPEG pasa mal por los programas de cribado de los reclutadores, que leen el texto. Este workflow sirve para elegir una maquetación y enseñarla, luego la rehaces. GPT Image 2.5 Flare escribe las once líneas sin fallos por nueve créditos las tres páginas.
Da un retrato nítido sobre fondo neutro
Encuadrado a la altura de los hombros, de frente, con luz uniforme. Si no tienes ninguno, retrato profesional lo fabrica antes de que este lo maquete.
Sustituye cada línea entre comillas
Nombre, puesto, experiencias, formación, competencias: todo lo que va entre comillas después de la palabra «exactamente» se copia tal cual, acentos incluidos.
Una línea por experiencia
Una fecha, un puesto, una empresa. Por encima de una docena de líneas en la página, las letras se deforman y la maquetación se rompe: el detalle va en la carta de presentación.
Genera las tres y quédate con una
«Generar todo» saca las tres maquetaciones. Una vez elegida, rehazla en un procesador de textos para el envío oficial, y guarda la imagen para un mensaje o un portafolio.
El mismo canvas, ajustado a necesidades distintas: cada variante son dos o tres líneas de prompt que cambiar.
Banda azul marino, secciones limpias, mucho blanco. Es el que vale para todo, de la banca a la administración, y del que menos se arrepiente uno seis meses después.
Dos columnas, un friso verde oliva, las competencias enfrente de las experiencias. Respira más y encaja en oficios donde la legibilidad forma parte de lo que se te pide.
Bloque terracota, nombre enorme, retrato en rectángulo vertical. Se nota en un montón de currículums, lo que es una ventaja en los oficios visuales y un riesgo en el resto.
Ver la maquetación antes de escribir ayuda a saber cuántas líneas caben de verdad en una página. Muchos CV son demasiado largos porque nadie los ha mirado enteros.
Pocas experiencias, o sea mucho blanco que llenar: la maquetación creativa o la gráfica ocupan la página mejor que la sobria, sin tener que inflar el contenido.
Una vez elegida la línea gráfica, la etiqueta de producto y los mockups de tienda siguen la misma lógica para un autónomo que además vende algo.
El programa de cribado del reclutador lee texto, no píxeles, y un CV en imagen sale vacío a menudo. Rehaz la maquetación elegida en un documento antes de presentarte.
Doce líneas caben, veinticinco no: las letras se deforman y la página se vuelve ilegible. Quédate con las tres o cuatro experiencias que cuentan para ese puesto.
Un fondo cargado, una luz dura o un encuadre de cuerpo entero dan un medallón confuso una vez reducido. Fondo neutro, encuadre a los hombros, luz uniforme.
Un modelo puede invertir dos cifras en un año. Relee cada fecha en el render, es lo primero que mira un reclutador.
En imagen es arriesgado: muchas empresas pasan los CV por un programa que extrae el texto, y una imagen no da nada que extraer. Envía un PDF de texto, y guarda la imagen para un mensaje directo, un portafolio o una red social.
Sí, se recorta y se redimensiona, pero no se redibuja, como enseñan los tres CV de la demo. Es la misma cara en los tres, a tres escalas distintas.
El workflow está construido alrededor de un retrato. Si te presentas en un país donde la foto no se pone en el CV, quédate con la maquetación que te guste y rehazla sin foto en tu procesador de textos.
Nueve créditos, tres por página. Rehacer una sola maquetación después de cambiar una línea cuesta solo tres créditos.
Sí, descríbelos en la consigna: la banda, el friso o el bloque toman el tono que nombres. Quédate en un solo color fuerte, un CV de tres colores se lee mal.
Está en formato vertical, cercano al A4 sin tener sus proporciones exactas. Para un envío impreso, la maquetación elegida se rehace en un procesador de textos al tamaño correcto.
Sí, en los catorce del sitio. Da las líneas en el idioma que quieras e indícalo en la consigna, exactamente como la demo lo hace en francés.
No, es inventada, como todos los personajes de las demos del sitio. Su trayectoria y las empresas citadas son ficticias.
Maquetar tu CV con IA
Usar este workflowCuenta gratuita, sin tarjeta bancaria. El workflow se abre ya rellenado en tu canvas.