Pasar por encima de la avenida
El plano de referencia del género: los coches del tamaño de zapatos entre tus zapatillas, los peatones que se apartan, tu cabeza por encima de los tejados. Es el que se entiende más deprisa.
Tu selfie sale hacia tres nodos Wan 3.0 que te ponen a la escala de un edificio en una calle real: pasas por encima de los coches, te sientas en un tejado, levantas un autobús entre dos dedos.
Workflow real, resultados reales. Muévete y haz zoom libremente.
Usar este workflowEl flujo real: el selfie cableado como referencia a tres nodos Wan 3.0, una puesta en escena por nodo. Los tres vídeos son los de la demo, la misma cara y la misma chaqueta.
En resumen
Basta con un selfie. Nada que grabar, nada de croma, nada de montaje: tu foto entra en tres nodos y sales a la escala de un edificio, en medio de una calle real, filmado desde la acera en contrapicado.
Las tres puestas en escena de la demo cuentan tres relaciones de tamaño: pasas por encima de una fila de coches detenidos, te sientas en un tejado haussmanniano como en un banco, y levantas un autobús entero entre el pulgar y el índice para mirarlo.
Lo que hace el efecto no es tu tamaño, es la ESCALA del decorado. Las consignas insisten en que los coches, los peatones y los autobuses conserven sus tamaños reales, porque si no el modelo devuelve una maqueta. Wan 3.0 acepta una cara real como referencia y la conserva, donde otros modelos la rechazan o la redibujan. Los tres vídeos cuestan ciento ochenta créditos.
Da un selfie nítido
Encuadrado a medio busto, de frente, con luz de día, sobre cualquier fondo. Es lo único que se te pide, y no hace falta que sea bonito, hace falta que sea nítido.
No describas tu cara
La consigna remite a la foto de referencia y nunca describe tus rasgos. En cuanto se describe una cara, el modelo cree que tiene que rehacerla, y la rehace a su manera.
Conserva el contrapicado
La cámara a nivel de la calle, girada hacia arriba, es lo que da la sensación de altura. De frente y a tu altura, la misma imagen ya no cuenta nada.
Genera los tres y luego cambia de ciudad
«Generar todo» saca los tres planos. Después sustituye las fachadas haussmannianas por tu ciudad real en la consigna, y relanza el nodo que te interese.
El mismo canvas, ajustado a necesidades distintas: cada variante son dos o tres líneas de prompt que cambiar.
El plano de referencia del género: los coches del tamaño de zapatos entre tus zapatillas, los peatones que se apartan, tu cabeza por encima de los tejados. Es el que se entiende más deprisa.
Los antebrazos sobre las rodillas, los pies colgando delante de las ventanas del tercer piso. La calma de la postura contrasta con el tamaño, y ese contraste es lo que hace la imagen.
Un autobús de verdad, con sus ventanillas y sus pasajeros, diminuto en tu mano. Es el plano que mejor da la medida, porque todo el mundo sabe lo que mide un autobús.
Sustituye las fachadas haussmannianas por lo que caracteriza tu sitio: casas de ladrillo, una plaza de mercado, un paseo marítimo. El efecto gana mucho cuando el decorado se reconoce.
Un gigante que domina la ciudad funciona como cartel animado para un concierto, una fiesta o una apertura. El nombre y la fecha se ponen luego en el montaje, no en el vídeo.
La misma mecánica funciona en miniatura: pide medir diez centímetros sobre una mesa de cocina, con cubiertos a tu escala. El seguro de coherencia sigue siendo el mismo.
El modelo repite lo que ve: una cara oscura o movida sale oscura o aproximada en los tres planos. Una foto de día, nítida, cambia todo el resultado.
En cuanto se escribe el color de los ojos o la forma de la nariz, el modelo reconstruye una cara en vez de reutilizar la tuya. La consigna habla del decorado, la foto habla de ti.
Sin la frase que impone coches de verdad y peatones de verdad, el modelo fabrica una maqueta donde todo es pequeño, y ya no pareces grande, pareces normal en un decorado de tren eléctrico.
Visto de frente a la altura de la cara, un gigante parece un retrato. Es el contrapicado desde la calle lo que fabrica la altura, y la consigna tiene que decirlo.
No, la calle se describe en la consigna y la fabrica el modelo. Si quieres tu calle exacta, descríbela con precisión o pasa por el vídeo meme, que parte de una foto de tu calle.
En los tres planos de la demo, sí: son la misma cara y la misma chaqueta que al principio. El parecido aguanta mejor en plano general que en primerísimo plano, lo que viene bien para un gigante.
El nodo acepta hasta diez imágenes de referencia, así que sí, añade un segundo selfie y nombra a las dos personas en la consigna. Cuenta con más intentos para que las dos caras aguanten a la vez.
Ciento ochenta créditos, sesenta por vídeo de cinco segundos en 720p con sonido. Relanzar un solo plano después de cambiar la ciudad cuesta únicamente sesenta créditos.
Sí, el nodo Montaje junta los tres en el navegador, sin programa y sin créditos adicionales. Quince segundos de gigante dan un vídeo completo.
Las imágenes sí, en las condiciones que explica la guía sobre los derechos de las imágenes IA. Ojo, en cambio, con las marcas visibles que el modelo inventa en los autobuses y los escaparates.
Porque no hay nada que grabar: la escena no existe. El nodo no tiene por tanto plano de partida, es el modelo el que compone el encuadre alrededor de tu foto.
Vertical 9:16 en 720p, el formato nativo de las redes. El nodo también ofrece 16:9 si el vídeo va para YouTube.
Convertirse en gigante en tu ciudad con IA
Usar este workflowCuenta gratuita, sin tarjeta bancaria. El workflow se abre ya rellenado en tu canvas.