El oficio soñado
Astronauta, piloto, cirujano, chef con estrella. Es el uso evidente, y el que se comparte: el vídeo dice en cinco segundos lo que una frase de presentación cuenta mal.
Tu selfie sale hacia dos nodos Wan 3.0 que te enseñan en dos oficios: astronauta en paseo espacial, chef en pleno servicio. El oficio lo eliges tú, no es un sorteo. Workflow visible aquí sin cuenta.
Workflow real, resultados reales. Muévete y haz zoom libremente.
Usar este workflowEl flujo real: el selfie cableado como referencia a dos nodos Wan 3.0, un oficio por nodo. Los dos vídeos son los de la demo, la misma cara en los dos.
En resumen
Ahora mismo circula un filtro: mandas una foto, te anuncia tu oficio ideal y te enseña dentro. El problema es doble: el oficio lo elige él, y la cara que vuelve ya no es del todo la tuya.
Este flujo coge el problema del revés. Escribes el oficio, el decorado y el encuadre, relanzas las veces que quieras, y tu cara sigue siendo la tuya de un oficio a otro. La demo lo enseña en dos mundos deliberadamente lejanos: el vacío espacial y un servicio de restaurante.
Lo que lo hace posible es un detalle de catálogo: Wan 3.0 acepta una cara real como referencia y la sostiene. El bloqueo va sobre la cara, el pelo y la barba, nunca sobre la ropa, porque es el oficio el que la impone. Los dos vídeos cuestan ciento veinte créditos.
Da un selfie nítido
Encuadrado a medio busto, de frente, con luz de día. Es lo único que se te pide, y no hace falta que sea bonito, hace falta que sea nítido.
Escribe el oficio, no tu cara
La consigna describe el decorado, la ropa del oficio y la luz, y remite a la foto para los rasgos. En cuanto se describe una cara, el modelo la reconstruye en vez de retomar la tuya.
Pon una acción, no una pose
Una llama que sube de la sartén, una cabeza que gira hacia el objetivo. Cinco segundos de pose estática no cuentan nada, cinco segundos de gesto cuentan el oficio.
Genera los dos y luego cambia de oficio
«Generar todo» saca los dos planos. Después sustituye un oficio por el tuyo en la consigna y relanza solo ese nodo: el otro conserva su resultado.
El mismo canvas, ajustado a necesidades distintas: cada variante son dos o tres líneas de prompt que cambiar.
Astronauta, piloto, cirujano, chef con estrella. Es el uso evidente, y el que se comparte: el vídeo dice en cinco segundos lo que una frase de presentación cuenta mal.
Filmarte en tu propio oficio, mejor iluminado y mejor encuadrado que la realidad de la oficina, da un vídeo de presentación que ningún móvil apoyado en una pila de libros va a producir.
Enseñar de dónde vienes, el primer trabajo de verano, el taller del abuelo. El contraste entre dos planos de la misma cara cuenta una trayectoria sin que haya que escribirla.
Verse en tres oficios distintos antes de elegir una rama vale más que un folleto. El vídeo no decide nada, pero hace concreta la pregunta en unos segundos.
Un empleador que enseña el puesto vivido desde dentro, con el decorado real y el gesto real, engancha mejor que una oferta escrita. La cara puede ser la de un empleado que ha dado su acuerdo.
La misma mecánica, un selfie como referencia y un decorado descrito, sirve para algo muy distinto en convertirse en gigante, donde lo que cambia es la escala y no el oficio.
Escribir el color de los ojos o la forma de la nariz hace que se reconstruya una cara en vez de retomar la tuya. La foto habla de ti, la consigna habla del oficio.
Exigir tu ropa de siempre y el uniforme del oficio en la misma frase da una consigna contradictoria, y el modelo decide al azar. Deja que el oficio vista la escena.
El modelo repite lo que ve: una cara mal iluminada sale mal iluminada en los dos oficios. Una foto de día, nítida, cambia todo el resultado.
Un plano de cinco segundos en el que nadie se mueve parece una foto animada. Una llama, una mirada al objetivo, un gesto de trabajo: es la acción la que vende el oficio.
El filtro elige el oficio por ti y te devuelve una cara aproximada. Aquí escribes el oficio, el decorado y el encuadre, y el modelo sostiene como referencia la cara de la foto. Puedes relanzar con otro oficio sin perder nada.
Porque la impone el oficio. Una consigna que exigiera a la vez tu chaqueta de siempre y una escafandra se contradiría, y el modelo decidiría al azar. Por eso se bloquea la cara y la ropa se describe como un elemento de la escena.
Sí, duplica un nodo Texto y un nodo Vídeo, cablea el mismo selfie y llega el tercer oficio. Cuenta sesenta créditos más por oficio.
Ciento veinte créditos, sesenta por vídeo de cinco segundos en 720p con sonido. Relanzar un solo oficio después de cambiar la consigna cuesta únicamente sesenta créditos.
En los dos planos de la demo es la misma cara, la misma barba y el mismo pelo, bajo un casco y bajo un gorro de cocinero. Aguanta mejor en plano general que en primerísimo plano, como siempre con una referencia.
Sí, el nodo Montaje los junta en el navegador, sin programa y sin créditos adicionales. Diez segundos de dos oficios dan un vídeo que se sostiene solo.
Vertical 9:16 en 720p, el formato nativo de las redes. La guía de formato y resolución da los tamaños esperados red por red.
Sí, como para cualquier publicación: el flujo no cambia nada del derecho a la imagen. La demo usa la cara del fundador del sitio, con su acuerdo.
Tu futura profesión en vídeo con IA
Usar este workflowCuenta gratuita, sin tarjeta bancaria. El workflow se abre ya rellenado en tu canvas.