La transición de un montaje
Es su uso principal: cinco segundos colocados entre dos secuencias y el corte se resuelve solo. Generada una vez, la travesía vuelve a todos los vídeos que hagas después.
Tu selfie entra en dos nodos Seedance 2.5 que meten la cámara en tu pupila y la sacan por el otro lado, sin corte. Flujo visible aquí, sin cuenta.
Workflow real, resultados reales. Muévete y haz zoom libremente.
Usar este workflowEl flujo real: el selfie conectado como referencia a dos nodos Seedance 2.5, una travesía por nodo. Los dos vídeos son los de la demo, el mismo ojo al principio.
En resumen
Primer plano de un ojo, la cámara entra en la pupila y sale sobre una ciudad o bajo el agua. Es el único efecto de la familia que es una herramienta de TRANSICIÓN: los demás sirven una vez, este vuelve a cada montaje que hagas.
La trampa es la misma que en el zoom desde el espacio, y mata el efecto igual: sin prohibición explícita, el modelo devuelve dos planos pegados, el ojo y luego el mundo. La travesía tiene que ser un movimiento que no se detiene nunca, y las dos consignas lo dicen con todas las letras.
La referencia es una IMAGEN y el modelo solo toma de ella el color de tu iris y la piel de alrededor: no filma tu ojo, lo reconstruye a escala. Seedance 2.5 aguanta ese detalle del iris mejor que los demás, y ese detalle es lo que hace el plano. Las dos travesías cuestan doscientos cuarenta créditos.
Da un selfie nítido
Encuadrado de medio cuerpo, de frente, con luz de día. El modelo lee ahí el color de tus ojos y la piel de alrededor, no hace falta una macro de tu ojo.
Prohíbe el corte con todas las letras
Un solo movimiento continuo, la cámara entra en la pupila y sale por el otro lado en una toma única. Sin esa frase obtienes un fundido a negro y dos planos.
Describe lo que hay al otro lado
Una ciudad de noche, un arrecife, un desierto, tu salón. Es la única parte realmente libre de la consigna, y es la que cuenta algo.
Guarda el plano para un montaje
Cinco segundos de travesía se colocan entre dos secuencias y el corte se resuelve solo. Genéralo una vez y reutilízalo en todo lo que hagas después.
El mismo canvas, ajustado a necesidades distintas: cada variante son dos o tres líneas de prompt que cambiar.
Es su uso principal: cinco segundos colocados entre dos secuencias y el corte se resuelve solo. Generada una vez, la travesía vuelve a todos los vídeos que hagas después.
Partir de tu ojo para salir sobre la ciudad a la que llegas sustituye al plano de avión que todo el mundo ha visto, y ata el lugar a tu propia mirada.
Entrar en el ojo y salir en una escena del pasado dice recuerdo sin un solo cartel explicativo. El cine lleva haciéndolo desde siempre, y mucho más caro.
Una marca que pasa de su taller a su producto acabado por la pupila de un artesano cuenta el oficio en un plano, donde dos planos montados no dicen nada.
Salir de la pupila dentro de un nivel de videojuego es la versión transición de meterse en un videojuego, donde entra la persona entera.
El trayecto inverso, del mundo al ojo, cierra una secuencia en vez de abrirla. Basta describir el camino al revés en la consigna.
Es el error que mata el efecto. Un modelo de vídeo une dos planos con un fundido mucho más a gusto de lo que sostiene una travesía, y hay que prohibírselo con todas las letras.
Una macro de móvil sale movida y mal iluminada, y el modelo heredará esos defectos. Un selfie de medio cuerpo da mejor iris, porque el modelo lo compone en vez de copiarlo.
Una consigna que se detiene en la pupila deja que el modelo invente la salida, y suele elegir un fondo abstracto. Lo que hay al otro lado es la mitad del plano.
Un primer plano de los dos ojos no tiene centro, y la cámara no sabe en cuál entrar. Un solo ojo que llena el encuadre es lo que hace legible la travesía.
No, y de hecho sale peor. Basta un selfie de medio cuerpo: el modelo toma de ahí el color del iris y la piel, y luego compone el primer plano él mismo, con una nitidez que una macro de móvil no alcanza.
Porque la consigna no prohíbe el encadenado. A un modelo de vídeo le resulta cómodo unir dos planos con un fundido, es más fácil que sostener una travesía. La frase que lo prohíbe cambia todo el resultado.
Sí, describe el trayecto a la inversa en la consigna: la cámara retrocede del arrecife, entra en la pupila y sale sobre el rostro. Mismo efecto, usado como final de secuencia en vez de como principio.
Doscientos cuarenta créditos, ciento veinte por vídeo de cinco segundos en 720p. Relanzar una sola travesía tras cambiar la salida cuesta solo ciento veinte.
Porque corre sobre Seedance 2.5, que cuesta el doble que Wan 3.0 por segundo. En este efecto la diferencia se ve: el detalle del iris y la nitidez del túnel de la pupila son lo que sostiene el plano.
Sí, y es la duración correcta: la travesía es un corte, no una escena. Un plano más largo frena la entrada en la pupila y el efecto pierde su violencia.
Vertical 9:16 en 720p, el formato nativo de las redes. La guía de formato y resolución da los tamaños esperados red por red.
Sí, como en cualquier publicación: el flujo no cambia nada del derecho a la imagen. La demo usa la cara del fundador del sitio, con su acuerdo.
La zambullida en el ojo en vídeo con IA
Usar este workflowCuenta gratuita, sin tarjeta bancaria. El workflow se abre ya rellenado en tu canvas.